Miguel Á. Gálvez de SZauto:
La “britanísima” marca Rolls-Royce Motor Cars está estos días celebrando el centenario de su símbolo más preciado. Muchos sabréis a cual me refiero pero desconoceréis, como yo hasta hace unas horas, que esta pequeña figurita tiene varios nombres y solo uno es oficial. Este no es otro que el de “Spirit of Ecstasy” que cumple el próximo mes de febrero sus cien años de vida como símbolo registrado . Para conmemorar tal acontecimiento la marca ha realizado una edición especial que aumentan aun más, si cabe, su lujo y exclusividad.
En vez de pararnos a narrar los baños en plata o los preciosos fondos cromados que pueda albergar esta conmemoración hemos preferido echar la vista atrás y ver quien es esta grácil señorita.
Muchas son las fantasías románticas que rodean a esta figura. Se le ha llamado de múltiples formas “Emily”, “Silver Lady” (“Señorita de Plata”) o “Flying Lady” (“Señorita Voladora”).
Su creador fue el escultor Charles Sykes que la define como “Una pequeña y graciosa diosa, “The Spirit of Ecstasy”, eligió viajar por carretera como su supremo deleite y ubicada sobre la proa de un automóvil Rolls Royce salió a pasear con el sonido musical de sus ropas meciéndose al viento.”
Allá por 1910 los primeros Rolls Royce no estaban siendo distinguidos con las tan famosas mascotas que se habían puesto de moda y los responsables de la marca estaban preocupados al ver que algunos propietarios añadían “inapropiados ornamentos” sobre los radiadores de sus queridos Rolls Royce.
El entonces director gerente, Mr. Claude Johnson, se hizo cargo de la misión de buscar un “mascaron de proa” más digno para sus vehículos. De esta manera contactó con el joven escultor Charles Sykes, amigo suyo y graduado en el London´s Royal College of Art. Esta tarea no era nueva para el señor Sykes .
En 1910, Lord Edward Douglas-Scott-Montagu, quién además de mando militar de una unidad del ejército británico en India era editor de la revista “The Car Illustrated”, encargó al ya mencionado escultor una mascota para su Rolls-Royce Silver Ghost. Sykes utilizó como modelo para la estatuilla a la que desde 1902 era secretaria y amante secreta de Montagu, la señorita Eleanor Velasco Thornton (fallecida en 1915), quien curiosamente era de origen español.
El resultado fue una obra a la que llamó “El susurro”. Se trataba de una muchacha con el dedo índice en la boca, que simbolizaba el secreto de ese amor prohibido.
Lo solicitado por Claude Johnson a Sykes, tenia que evocar algo del espíritu de mítica belleza de Nike, cuya graciosa imagen era admirada en El Louvre. Pero Sykes no estaba muy convencido. Creía que una representación más femenina, era mucho mas apta y era a Miss Thornton a quien él realmente continuaba teniendo en su cabeza. A esta nueva versión el escultor la llamó “The Spirit of Speed”, la cual tiene una innegable reminiscencia de “The Whisperer”.
Más tarde fue Claude Johnson quien encontró la más feliz denominación pasándose a llamar definitivamente “The Spirit of Ecstasy”. Sin embargo, en los Estados Unidos la mascota es llamada “The Flying Lady”. De una u otra forma, la mascota fue moldeada en bronce, mide alrededor de 7 pulgadas de alto la cual, suponemos que con la intención de resultar menos ostentosa y más aerodinámica fue reducida con el tiempo a 3 pulgadas y por seguridad, son montadas en un mecanismo de resorte diseñado para retraerse instantáneamente dentro de la cubierta del radiador si se la empuja en cualquier dirección.
Una última leyenda respecto a esta mascota es que existe la creencia de que son hechas en plata maciza. A lo largo de los años, han sido utilizados diferentes metales, pero nunca plata. En los primeros tiempos, fueron usado metales blancos, ahora se hacen en acero inoxidable pulido brillante. Lo que si es verdad, y la hace aun más especial, es que cada figura se hace artesanalmente una a una rompiendo el molde a su fin y ocasionando que esta española alada no sea nunca exactamente igual.
Vía: wikipedia / Autopasión / Rolls Royce Motor




