Os damos una serie de sencillas pautas con las que poder reducir el consumo de combustible en torno a un 15% menos
Una vez finalizado el mes de septiembre, hasta los más rezagados han vuelto de sus vacaciones. Las ciudades vuelven a colapsarse con tanto vehículo y esto, unido a la falta de lluvia hace que la contaminación ambiental esté por las nubes.
Evidentemente la mejor forma de no contaminar es no cogiendo el coche y usar otras alternativas como caminar, la bicicleta o el transporte público pero si esto se os hace imposible queremos dejaros una serie de consejos para que gracias a una conducción más eficiente podamos mantener al mínimo posible los niveles de CO2 de nuestras ciudades.
Conduzca suavemente
Una conducción agresiva puede llegar a suponer el uso de un tercio más de combustible que si conducimos de forma sosegada. Evita los acelerones y frenadas bruscos e intenta mantener siempre una conducción suave y calmada. El planeta y tu nivel de stress se lo agradecerán.
Usa marchas largas
Debemos dejar atrás la idea de que es bueno para nuestro coche el revolucionarlo un poco de vez en cuando. Siempre dentro de la moderación y sin llegar a ahogarlo, ir con marchas más largas de las que estamos acostumbrados hará que gastemos menos combustible.
Sonido del motor
Un motor bien “afinado” puede economizar combustible hasta en un 4%. Cambie el aceite en los periodos debidos y siempre siga las recomendaciones del fabricante de su vehículo.

Manten correcta la presión de los neumáticos
Los neumáticos inflados correctamente son más seguros y duran más. Este gesto también reducirá la cantidad de energía necesaria para mantener el balanceo del coche. Una goma más hinchada puede reducir la eficiencia de combustible hasta un 3%.
Evita el exceso de peso
No utilice su maletero como si fuera un baúl. Si no va a necesitar algo no cargue con ello y no hace falta que os recordemos que no es legal meter en vuestro vehículo a un número mayor de personas que el de asientos disponibles.
Quita la vaca del techo sino se va a utilizar
Si el portaequipajes del techo no va a ser utilizado es mejor que lo quitemos ya que así reduciremos peso y ganaremos en aerodinámica.
Utiliza el aceite de motor correcto
Utilice siempre el grado recomendado de aceite de motor. Usando el lubricante recomendado por el fabricante puede mejorar la eficiencia de combustible hasta un uno o dos por ciento. Una mayor calidad de los aceites de motor también puede ayudar a que su motor funcione con mayor eficiencia.
Evita el exceso de ralentí
Si se da cuenta que va a estar un rato parado en una cola, atasco o esperando a recoger a alguien es mejor que apague el motor.
Evita velocidades altas
Cuanto más rápido se viaje, la resistencia al viento es mayor y su vehículo consumirá más combustible para poder mantener esa velocidad. Únicamente el conducir 8 km / h sobre el límite de velocidad permitido puede aumentar el consumo de combustible hasta un 23%.
Manten la distancia de seguridad
Dejar una distancia prudente entre su vehículo y el vehículo de delante le da al conductor el tiempo suficiente para anticipar los obstáculos y frenar de manera uniforme y más suave cumpliendo con el punto anteriormente nombrado.
Utiliza el aire acondicionado con moderación
El aire acondicionado incrementa la presión en el motor y utiliza combustible adicional cuando está encendido. Por ello, úselo exclusivamente en los días de mucho calor o a más de 100 km/h. Si va por ciudad y el aire que entra por las ventanas es suficiente es mejor que deje el climatizador para cuando no haya más remedio. Si va en carretera a una velocidad alta haga todo lo contrario. Si deja la ventana abierta en ese momento el aíre entrando por las ventanillas reducirá la aerodinámica del coche.
Comprueba el filtro de aire
El filtro de aire evita que las impurezas dañen el motor. Reemplazar un filtro de aire obstruido puede mejorar la economía de combustible hasta en un 10 por ciento, mientras que ayuda a proteger el motor.

Evita las horas puntas
Si usted puede dejar para otro momento el trayecto y evitar los atascos, evidentemente, tardaremos menos en llegar y emitiremos menos CO2.
Piensa en el futuro
Si ves que el semáforo al que llegas se va a poner el verde pronto intenta mantener la marcha baja pero no detenerte del todo y también, puede aprovechar las características del terreno y usar una pendiente para levantar el pie del acelerador y que el coche caiga por su propio peso.
No dejes la marcha puesta en pendiente
Muchos conductores no usan el freno de mano cuando se detienen en pendiente, dejando el coche inmóvil con una marcha metida, ya sea bien hacía atrás o adelante, según sea la cuesta. Esto no es nada productivo ya que estamos forzando nuestra caja de cambios más de lo necesario.
En conclusión,con estos consejos, unos más de sentido común y otros más despejando malas costumbres a la hora de conducir, pueden llevarnos a alcanzar una conducción sostenible que nos hará ahorrar más de un 15% de combustible, algo que además de la concienciación ecológica que supone, nos interesa a todos económicamente y más en la situación actual.