Echamos la vista atrás sobre cómo se veía en España el mundo de la moto en la década de los ´70
Hace unos días una buena amiga de SZauto tuvo a bien acordarse de nosotros y entre cajas de libros de una mudanza inminente apareció este ejemplar que nos trajo a la oficina para que le echáramos un vistazo.
Se trata de una edición de Plaza & Janes de 1972 con el título genérico de Motociclismo y el simple hecho de ojearlo nos hace echar la vista atrás y pensar cómo ha cambiado el sector de la motocicleta en nuestro país.
Conforme vamos pasando páginas vemos un recorrido inicial por la edad de piedra de las motos, desde de la moto de Daimler hasta su uso extendido en la II Guerra Mundial para enseguida pasar al nacimiento de la moto de competición que es en lo que más se centra esta publicación.
La primera foto que este libro dedica a la competición española sobre las dos ruedas motorizadas nos muestra a Juan Soler Bultó varias veces campeón de España sobre una Montesa Brío 81 de 125 cc y que en la foto pasa ante el Arco de Bará.
Soler fue además ganador de la primera edición de Las 24 Horas de Montjuïch, una de las carreras más importante celebrada en España durante décadas y que emulaba a las 24 Horas de Le Mans. Cuentan las voces antiguas que a los pilotos se les pedía que para preparar la carrera fuesen con gafas de sol durante todo el día y así acostumbrarse a correr en la oscuridad.
Continuando con el libro, tras mencionar el nacimiento de la leyenda de las Choppers, hablarnos de seguridad, técnica y estilo de conducir nos hemos parado en el apartado dedicado a los “scooters” y ciclomotores. En las fotos vemos varias Vespas, ahora máquinas de culto de estilo retro y que el consumidor más nostálgico ha evitado su cambio de diseño de forma notable, permaneciendo por años casi inalterable. Es divertido leer las afirmaciones del escritor que relata el inicio del uso multitudinario del ciclomotor como la forma más barata de moverse por la ciudad lo cual “lo ha hecho muy popular entre la juventud”, esa juventud que ahora son ya abuelos y abuelas o están casi en ello.
Sin dedicarle mucho más a la movilidad por ciudad, vuelve a girar hacia la competición haciendo mención al difunto en carrera, Santiago Herrero, víctima del Tourist Trophy en 1970. Esto fue la chispa que encendió la polémica y justo dos años después, en la misma prueba moría el italiano Gilberto Parlotti. Tras esto, su compatriota Agostini, encabezó una campaña para eliminar esta prueba como puntuable ya que según palabras textuales “Cada año muere un amigo”.
La última foto en la que nos paramos es la que le dedican a Ángel Nieto, en aquel momento, un fenómeno mundial del motociclismo. Nieto, por aquel entonces ya acumulaba tres títulos Mundiales en 50 c.c. y dos en 125 c.c. y estaba considerado como uno de los más grandes deportistas del país. Si lo comparamos con el estado y triunfos de nuestros pilotos actualmente, igual las hazañas de Ángel Nieto no nos resultan tan “sorprendentes” pero en aquellos días motivaron a mucha gente a conocer que era aquello del Mundial de motociclismo y quizás, si no fuera por él, hoy España no tendría tantos campeones en todas las categorías existentes.
Cerramos este post con una foto del joven Ángel Nieto en lo más alto del podio escuchando el himno nacional. Es divertido recuperar este tipo de publicaciones. ¿Tenéis algún libro sobre el mundo del motor de antaño? Estaríamos encantados de recibir vuestras fotos y comentarios y dedicaros un nuevo post. Nuestro muro de facebook y twitter es vuestro.





































