Esquivar obstáculos, conducir sobre mojado, en circuito o en carretera al volante de todo tipo de MINIs.
Hay pocas ocasiones en las que algo merezca tanto la pena como para hacernos madrugar un sábado por la mañana después de una semana dura de trabajo. Asistir a la MINI Challenge es una de ellas.
Para los que no hayáis oído hablar de este evento, la MINI Challenge es un acontecimiento que te da la oportunidad de vivir una auténtica experiencia MINI. Esta es su tercera edición y se ha convertido en un campeonato de referencia en España como reza su página web.
La competición por equipos se desarrollada en diferentes países y tiene como base el que todos los pilotos conducen un mismo tipo de coche, con las mismas prestaciones y motores, el MINI Cooper.
En su web tenéis toda la información sobre los circuitos a los que podéis asistir y sobre la marcha de las clasificaciones pero nosotros, nos vamos a centrar en lo que vivimos tanto fuera como dentro del circuito.
La mañana comenzó con una larga cola. El primer evento al que nos apuntamos fue el curso express de conducción, con 20 minutos de teórica y 40 de práctica, pero eso no pasó hasta el final.
Tras reservarnos nuestra plaza en la deseada formación en circuito, nos acercamos a una nueva fila. Gymkana MINI le llamaban y consistía en una serie de pruebas de frenado, conducción sobre mojado o esquivar obstáculos y que tras una larga espera nos tuvo entretenidos toda la mañana.
Tras otra, ya un poco menos pesada espera, nos dejaron probar por carretera un modelo de MINI a elegir. El “afortunado” fue un MINI Cooper SD Countryman. A parte de quedarnos un rato atrapados tras un tractor por una vía de servicio (cosas de que el circuito estuviera en Monteblanco) la conducción fue muy bien. El sistema star&stop aunque cuesta acostumbrarse es muy positivo, su diseño interior estilo aviación o los detalles de la edición John Cooper Works nos hicieron pasar un buen rato curioseando todos sus botones y posibilidades.
Tras una comida un tanto dudosa, os aconsejamos llevaros la vuestra propia, llegó el turno del curso de conducción. Era la primera vez que corríamos dentro de un circuito, no sé si llega a notarse nuestra cara de espanto al casi salirnos en una curva. La experiencia fue única y nos va a hacer desde ahora permanecer atentos a la programación de los circuitos más cercanos a Sevilla para poder volver a asistir a eventos como este.
Antes de irnos, nos quedamos observando los modelos de MINI que poblaban el lugar y que os dejamos en foto. Disfrutarlos.




























































































































